Caretas:
"¿El psicoanálisis es la cura del alma? ¿Vomitar los fantasmas de nuestros cerebros nos acerca a la paz, a la perfecta ataraxia de los griegos antiguos? ¿La confesión católica no tiene algo qué ver con esto? Indudablemente que sí. Frente a mí, ahora, almorzando en el restaurant Costa Verde, tengo a un psiquiatra de polendas: Mariano Querol, más conocido que la ruda. De una afabilidad extrema y un “art de vivre” lujuriante y sincero se sitúa ante esta entrevista cambiando posiciones. Sin darnos cuenta él acaba convirtiéndose en el paciente y yo (sin comerlo ni beberlo) en el psicoanalista.
Su padre era médico cirujano diplomado en la Universidad de Barcelona convertido en homeópata. Tiene 83 años. Como todos es producto de su niñez. Desde muy pequeño su padre lo enseñó todo lo que sabía. Su madre lo hacía estudiar de todo, todo el día y rezar el rosario diario de rodillas con las letanías a la Virgen completas. Él confiesa: “ella tenía una religiosidad extrema, rayana en el fanatismo, que era para mí limitante, espantosa y castrante”.
–¿Y cómo se liberó de eso?
–Empecé a liberarme a los 13 años cuando me pregunté a mí mismo y le pregunté a Dios si era lícito pensar por"
viernes, 3 de octubre de 2008
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